1 de abril de 2025 – Washington – EFE.
La Casa Blanca indicó este martes que el presidente de EE.UU., Donald Trump, está “ajustando” el paquete arancelario que se presentará mañana, aunque la situación genera incertidumbre debido a los mensajes contradictorios enviados por su Administración. La portavoz Karoline Leavitt comentó que Trump está trabajando con su equipo de comercio y aranceles para garantizar que el acuerdo sea favorable para los estadounidenses.
Leavitt explicó que, aunque no quería adelantar detalles, el presidente dará a conocer su decisión mañana. Esto hace referencia a la posibilidad de que Washington imponga un arancel generalizado del 20% sobre casi todas las importaciones a EE.UU., un plan que se especula está siendo considerado, según medios estadounidenses.
El plan arancelario que se revelará está siendo ajustado para asegurar que sea un acuerdo adecuado, en palabras de Leavitt. A pesar de las declaraciones previas de Trump, en las que decía no apostar por medidas demasiado agresivas, la posibilidad de imponer un arancel generalizado ha generado mucha preocupación, ya que sería la medida más severa en el contexto de la guerra comercial que EE.UU. ha iniciado.
Trump ha definido el 2 de abril como el “Día de la Liberación”, fecha en la que se presentará su plan más ambicioso de aranceles comerciales hasta el momento. La Casa Blanca confirmó que el presidente anunciará el paquete a las 16:00 horas de Washington (20:00 GMT), después de que cierre el mercado de valores en Wall Street, y que las nuevas medidas se implementarán de manera inmediata.
Se espera que el secretario de Comercio, Howard Lutnick, presente un informe a Trump sobre las barreras comerciales y fiscales que otros países imponen a los productos estadounidenses. Con base en este análisis, EE.UU. ajustaría sus aranceles para que sean comparables a las barreras que enfrentan los productos estadounidenses en mercados extranjeros, un enfoque que Trump ha mencionado previamente.
Además, el jueves está programado que se implementen aranceles del 25% sobre todos los automóviles importados a EE.UU., según lo confirmó Leavitt.