28 de enero de 2026 – Lima – EFE.
Erick Moreno Hernández, el ciudadano peruano apodado como El Monstruo, regresó a la capital peruana este miércoles bajo un estricto resguardo policial. Su llegada se produjo tras completarse el proceso de extradición desde Paraguay, país donde fue localizado y detenido hace algunos meses. El traslado se realizó en una aeronave oficial de la institución policial, aterrizando en una zona restringida cercana al terminal aéreo principal de Lima ante la mirada de numerosos medios de comunicación.
El detenido es señalado como el cabecilla de una peligrosa red delictiva responsable de múltiples crímenes violentos en el país. Tras haber permanecido recluido en una prisión paraguaya, Moreno ahora deberá comparecer ante la justicia peruana para responder por una larga lista de acusaciones. Entre los cargos que se le imputan figuran el secuestro, la extorsión, el homicidio y la dirección de una organización criminal que operaba principalmente en la zona norte de Lima.
Su historial delictivo incluye una condena previa de más de tres décadas de prisión, lo que motivó su inclusión en el programa de recompensas de las autoridades nacionales. Durante el tiempo que permaneció prófugo, el gobierno llegó a ofrecer una suma millonaria por datos que permitieran su ubicación. El operativo para su captura y posterior retorno implicó un viaje con diversas escalas técnicas en ciudades de Bolivia y el sur de Perú antes de culminar en la capital.
La justicia paraguaya aceptó formalmente el requerimiento de las cortes de Lima el pasado mes de noviembre, facilitando así el proceso legal para su entrega. Se le vincula directamente con una banda conocida por los investigadores como Los injertos del Cono Norte, a la cual se le atribuyen recientes actos vandálicos y ataques extorsivos. Según los reportes oficiales, las penas por los delitos que se le imputan actualmente podrían sumar varias décadas adicionales de encarcelamiento.
Los altos mandos de la policía destacaron que este operativo representa la culminación de un extenso trabajo de inteligencia y cooperación internacional entre ambas naciones. Se reveló que las investigaciones previas permitieron la desarticulación de gran parte de su estructura criminal, logrando la detención de decenas de sus colaboradores cercanos. Las autoridades enfatizaron que este caso era prioritario debido al alto nivel de peligrosidad que representaba el individuo para la seguridad pública.
Durante su presentación pública, el extraditado se mostró bajo fuertes medidas de seguridad y vistiendo el atuendo reglamentario para detenidos de alta peligrosidad. Los representantes del gobierno manifestaron que este resultado es una prueba de la eficacia del trabajo articulado entre los organismos de justicia y las fuerzas del orden. El mandatario de transición también supervisó el procedimiento de manera remota, reafirmando el compromiso del Estado de aplicar todo el rigor legal en este proceso judicial.
































