1 de abril de 2025 – Río de Janeiro – EFE.
Rosoboronexport, la entidad estatal encargada de las exportaciones de armas de Rusia, ha anunciado su intención de ofrecer cooperación tecnológica a las naciones de América Latina para la producción de equipos militares. Esta propuesta fue presentada en la mayor feria de defensa de Brasil, que comenzó en Río de Janeiro este martes.
Alexander Mikheev, director general de la empresa rusa, destacó que el principal propósito de su participación en el evento es explorar proyectos de cooperación tecnológica con los países latinoamericanos. Mikheev subrayó que la empresa está interesada en colaborar en diversas áreas, especialmente en la producción conjunta de armamento y equipos de defensa.
Este año, Rosoboronexport regresa a la feria brasileña después de una ausencia desde 2019. Este evento, considerado el más grande de su tipo en América Latina, se centra en los sectores de defensa y seguridad y reúne a representantes de diversas naciones para discutir oportunidades de colaboración en este campo.
En su declaración, Mikheev expresó que las empresas rusas buscan asociarse con los países de la región para el desarrollo de armas pequeñas, vehículos aéreos no tripulados, sistemas de armas de precisión, vehículos blindados y equipamiento naval. Estas asociaciones permitirían avanzar en la industria de defensa local y fortalecer las capacidades de los países involucrados.
El director de Rosoboronexport agregó que, en la actualidad, el principal objetivo de cualquier nación productora de armas es alcanzar una “autonomía estratégica”. En este sentido, Rusia está dispuesta a brindar su apoyo a los países latinoamericanos para que puedan desarrollar sus propias industrias de defensa y reducir su dependencia de potencias extranjeras.
De acuerdo con Mikheev, la tendencia de los países latinoamericanos a buscar cooperación para desarrollar sus industrias de defensa permitirá un aumento de hasta un 95% en los proyectos que involucren transferencia de tecnología hacia 2030. Este crecimiento refleja el interés de las naciones por fortalecer sus capacidades militares mediante asociaciones con otras potencias productoras de armamento.
Aunque los objetivos de Rosoboronexport son ambiciosos, su presencia en la feria fue modesta en comparación con otros grandes fabricantes de armas. La empresa rusa montó un pequeño estand en el evento, donde exhibió réplicas de algunos de los productos militares que considera de mayor interés para la región, como el caza de quinta generación Su-57E y el vehículo blindado T-90MS.
El estand de Rosoboronexport se caracterizó por una gran sala destinada a reuniones privadas, que ocupó la mayor parte del espacio disponible. Además de los productos ya mencionados, también se exhibió un navío de transporte y desembarque de alta velocidad, el BK-16E, que según la empresa ha sido probado en condiciones reales de combate.