11 de febrero de 2026 – Ciudad de México – EFE.
Las autoridades navales de México y Estados Unidos concretaron una operación conjunta de gran magnitud que resultó en la intercepción de 188 bultos cargados con toneladas de cocaína. Este importante golpe al narcotráfico se llevó a cabo en aguas internacionales gracias a la intervención estratégica de la Armada de México en su rol de Guardia Costera, consolidando los esfuerzos de seguridad fronteriza y marítima entre ambas naciones.
A través de un reporte oficial emitido por la Secretaría de Marina, se confirmó que este cargamento representa uno de los aseguramientos de sustancias ilícitas más significativos detectados en lo que va del año 2026. Aunque el peso total de la droga incautada todavía se encuentra bajo revisión por parte de los peritos ministeriales, las autoridades destacaron que la intervención también derivó en la captura de varios individuos vinculados al traslado del material.
Respecto a los detenidos en el operativo de vigilancia, la institución militar mexicana informó que los sospechosos ya se encuentran bajo custodia de las instancias legales competentes. El objetivo actual es procesar a los implicados para definir sus responsabilidades penales y su situación jurídica, manteniendo la reserva sobre sus identidades para no entorpecer el desarrollo de las investigaciones en curso sobre las redes de tráfico.
La ubicación exacta del despliegue táctico se situó fuera de la Zona Económica Exclusiva de México, específicamente en las inmediaciones de la Isla Clarión, en el Océano Pacífico. Al desarrollarse fuera de la jurisdicción territorial mexicana, la maniobra requirió una logística avanzada que demuestra la capacidad de las unidades navales para patrullar áreas remotas y estratégicas donde operan las organizaciones criminales transnacionales.
Este éxito operativo fue posible gracias a la estrecha colaboración con la Guardia Costera de Estados Unidos y la Fuerza Interagencial Conjunta del Comando Sur. Esta alianza reafirma los tratados de cooperación bilateral diseñados para combatir el crimen organizado en el ámbito marítimo, logrando impactar de manera directa la infraestructura financiera de los grupos delictivos que utilizan estas rutas para el contrabando internacional.
Finalmente, el anuncio de este decomiso coincide con la reciente aprobación del Senado mexicano para permitir el ingreso de elementos de los Navy Seals a territorio nacional. Los efectivos estadounidenses participarán en jornadas de adiestramiento militar con las fuerzas locales, lo que subraya un periodo de intensa actividad y coordinación entre México y Estados Unidos para fortalecer las tácticas de defensa y seguridad regional.






























