- El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó la reanudación indefinida de las obras del salón de baile en la Casa Blanca.
- El fallo revoca los bloqueos de tribunales inferiores que exigían la aprobación previa del Congreso.
- La votación se definió por un estrecho margen de 5 a 4, con el voto en contra del magistrado John Roberts.
Tribunal Supremo invalida bloqueos judiciales a la construcción
El Tribunal Supremo de Estados Unidos falló a favor de una solicitud de emergencia del Departamento de Justicia para reactivar las obras del salón de baile impulsado por Donald Trump. La decisión, aprobada con una división de 5 a 4, anula las órdenes de instancias inferiores que mantenían frenados los trabajos.
La resolución judicial se fundamentó en que la parte demandante, el Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica, probablemente carece de legitimación procesal. Sin embargo, la máxima corte evitó pronunciarse sobre si el mandatario requiere permiso del Congreso para intervenir la residencia ejecutiva.
Discrepancias en la corte y controversia por el proyecto ejecutivo
El presidente del tribunal, John Roberts, emitió un voto disidente junto a las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson. Roberts señaló abiertamente que la edificación podría ser ilegal al carecer de la autorización del Congreso de la Nación.
La iniciativa persigue ampliar el espacio para eventos oficiales, pero conllevó la demolición del histórico Ala Este de la Casa Blanca. A pesar de los constantes cuestionamientos legales y cívicos, los trabajos en el área sobre el suelo continuarán sin trabas judiciales.
¿Por qué el Tribunal Supremo permitió a Trump continuar la obra?
La corte determinó que el Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica no posee legitimación procesal suficiente para interponer la demanda que frenaba los trabajos sobre el suelo en la Casa Blanca.
¿Quiénes votaron en contra del proyecto de la Casa Blanca?
Votaron en contra las magistradas liberales Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, sumadas al presidente del alto tribunal, John Roberts, quien argumentó que la construcción probablemente es ilegal.






























