26 de enero de 2026 – Nueva York – EFE.
El temporal invernal que azota gran parte del territorio estadounidense ha dejado un saldo trágico de quince víctimas fatales y cerca de ochocientos mil hogares sin energía eléctrica. Los decesos se han producido en diversos estados debido a las temperaturas extremas y accidentes relacionados con el hielo, afectando a poblaciones vulnerables y ciudadanos en actividades cotidianas que se tornaron peligrosas por la nieve.
En Texas se reportó el fallecimiento de una adolescente en un accidente de trineo y el hallazgo de una persona sin vida en una estación de servicio por hipotermia. Por su parte, las autoridades de Nueva York confirmaron cinco muertes adicionales, resaltando el peligro inminente que enfrentan las personas sin refugio ante el frío intenso que ha cubierto la región este fin de semana.
Como medida de seguridad, la alcaldía neoyorquina decidió trasladar la actividad educativa al formato virtual, logrando que miles de estudiantes y docentes continuaran sus labores desde casa para evitar desplazamientos riesgosos. Otros estados como Arkansas, Pensilvania, Massachusetts y Tennessee también han informado sobre víctimas mortales mientras las agencias de emergencia intentan mitigar los efectos de la tormenta.
El servicio meteorológico advirtió que las nevadas intensas persistirán en el noreste conforme el sistema se desplaza hacia el mar, pero la mayor amenaza ahora son las temperaturas mínimas históricas. Se anticipa que los termómetros marquen cifras bajo cero durante toda la semana en zonas que abarcan desde las llanuras del norte hasta los valles centrales, prolongando la situación de riesgo sanitario.
La infraestructura eléctrica ha sufrido daños considerables, especialmente en el sur del país, donde Tennessee y Mississippi encabezan la lista de regiones con mayor cantidad de usuarios sin servicio. Aunque el número de interrupciones ha disminuido ligeramente respecto al pico máximo registrado ayer, la recuperación total del suministro sigue siendo un desafío logístico debido a las condiciones del terreno y la persistencia del frío.
El transporte aéreo también ha experimentado un colapso masivo con miles de vuelos suspendidos o demorados en las principales terminales del país. El departamento de transporte calificó la jornada previa como el periodo de mayores interrupciones operativas desde la crisis sanitaria global de hace seis años, reflejando la magnitud de un fenómeno climático que ha paralizado la movilidad nacional.
































