10 de febrero de 2026 – Asunción – EFE.
Las autoridades paraguayas comunicaron este martes el desmantelamiento de más de sesenta toneladas de cannabis durante dos intervenciones contra el narcotráfico realizadas en zonas limítrofes con Brasil. A pesar de la magnitud de los cargamentos y las plantaciones eliminadas, los reportes oficiales indican que no se lograron capturas de individuos relacionados con estas actividades ilícitas durante el despliegue de los efectivos.
En la primera intervención, integrantes de las fuerzas militares y navales procedieron a la eliminación de cuarenta y cinco mil kilos de la sustancia mediante un proceso de incineración vigilada. El operativo tuvo lugar en el sector de Amaro Cué, situado en la zona de Pedro Juan Caballero, una región del norte del país que comparte una estrecha conexión urbana con la localidad brasileña de Punta Porá.
El portavoz de las fuerzas armadas en esta misión, el mayor Pablo Solís, confirmó que las labores se centraron en erradicar quince hectáreas de cultivos. Aunque no se interceptó a ninguna persona en el sitio, el oficial mencionó que se recolectaron diversos objetos personales dejados atrás por quienes gestionaban los sembradíos, los cuales serán sometidos a peritajes para intentar establecer quiénes son los propietarios.
Simultáneamente, un segundo despliegue coordinado por la Policía Nacional y la Fiscalía tuvo lugar en una zona rural perteneciente a la Colonia Naranjito. En este terreno, ubicado en el departamento de Alto Paraná al este del país, los agentes interinstitucionales lograron localizar y destruir una cantidad superior a los quince mil kilos de marihuana en una propiedad cercana a la frontera brasileña.
La información difundida por el Ministerio Público detalló que la intervención afectó a cinco hectáreas de terreno donde se encontraban dos áreas de siembra activas. Las autoridades destacaron que las plantas encontradas en este lugar presentaban un desarrollo avanzado, alcanzando en algunos casos una altura de dos metros, lo que indicaba que estaban próximas a ser procesadas.
Si bien este segundo procedimiento tampoco resultó en detenciones inmediatas, la Fiscalía General señaló que la acción representa un perjuicio económico considerable para las organizaciones dedicadas al cultivo ilegal en la región. El operativo forma parte de una estrategia continua para debilitar la producción de estupefacientes en las áreas de mayor tránsito fronterizo entre ambas naciones.
































