27 de marzo de 2026 – Guayaquil (Ecuador) – EFE.
El Ejército ecuatoriano llevó a cabo un bombardeo en la localidad de El Chical, provincia de Carchi, fronteriza con Colombia, en un operativo dirigido contra actividades de minería ilegal que generaban aproximadamente 300.000 dólares diarios, según informó el Ministerio de Defensa. La acción busca desarticular redes criminales dedicadas a la extracción ilícita de recursos en esta región.
La operación, que se extendió durante cuatro días, incluyó un bombardeo sostenido y una saturación de fuego, logrando la destrucción de cerca de 50 bocaminas. El Ministerio de Defensa destacó que estas medidas estratégicas impactan directamente en la capacidad operativa de los grupos de minería ilegal.
Para ejecutar el ataque, las fuerzas militares utilizaron un sistema de armas combinadas que incluyó tres tanques AMX-13, morteros de 81 milímetros con 40 granadas, un helicóptero liviano artillado C3 con munición calibre 0,50, y armamento colectivo con 5.520 cartuchos calibre 7,62 milímetros. Esta coordinación permitió maximizar la efectividad de la ofensiva.
El Ministerio de Defensa estimó que las pérdidas para los grupos dedicados a la minería ilegal en la zona podrían alcanzar los 108 millones de dólares anuales. El ministro Gian Carlo Loffredo señaló que la operación “Fuego Letal” arrebató cerca de 110 millones de dólares a mafias y grupos armados irregulares, destacando que enfrentan solo dos opciones: la cárcel o la derrota definitiva.
La ofensiva se enmarca en la estrategia del Gobierno del presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra el crimen organizado, especialmente contra estructuras que se dedican al narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión mediante amenazas de muerte. Esta política de seguridad busca debilitar a los grupos catalogados por el Ejecutivo como “terroristas”.
En otro contexto fronterizo, un ataque en marzo coordinado con Estados Unidos contra los Comandos de la Frontera, disidentes de la extinta guerrilla de las FARC, generó tensión diplomática con Colombia. Sin embargo, ambos países resolvieron el incidente luego de que una comisión técnica binacional concluyera que el artefacto explosivo hallado en territorio colombiano había rebotado tras impactar en Ecuador.





























