20 de abril de 2026 – México – EFE.
Un violento ataque armado sacudió la tranquilidad de la zona arqueológica de Teotihuacán este lunes, resultando en el fallecimiento de una turista de nacionalidad canadiense y del propio perpetrador del crimen. El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México confirmó que el incidente dejó además un saldo de trece personas lesionadas, quienes fueron trasladadas de urgencia a diversos centros hospitalarios cercanos para recibir atención médica especializada tras la agresión.
El reporte oficial detalla que entre los heridos se encuentran ciudadanos de diversas nacionalidades, lo que refleja el carácter internacional del sitio turístico afectado. Las autoridades sanitarias atienden actualmente a seis personas provenientes de Estados Unidos, tres de Colombia, dos de Brasil, un ciudadano canadiense y uno de nacionalidad rusa, mientras se coordina la comunicación con sus respectivos consulados para brindar el apoyo necesario.
La agresión armada ocurrió durante la mañana en la emblemática Pirámide de la Luna, uno de los puntos con mayor afluencia de visitantes dentro del sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Según los informes preliminares, un sujeto solitario logró posicionarse en una zona elevada de la estructura prehispánica, desde donde abrió fuego de manera indiscriminada contra la multitud de turistas que se encontraba en el lugar en ese momento.
Los testimonios de los presentes describen momentos de terror y caos absoluto, ya que las múltiples detonaciones provocaron una estampida humana mientras las personas intentaban buscar refugio. El atacante, cuya identidad y motivos aún no han sido revelados por los investigadores, se quitó la vida en el sitio tras perpetrar la agresión, dejando la zona bajo un estricto resguardo de fuerzas federales y estatales que mantienen acordonado el perímetro.
Este suceso ha levantado serias dudas y críticas sobre los protocolos de seguridad gestionados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia en los accesos a los monumentos. La opinión pública y especialistas cuestionan cómo fue posible que un individuo ingresara con un arma de fuego a un recinto con controles de entrada y lograra escalar una de las estructuras principales sin ser interceptado por el personal de vigilancia.
Ante la gravedad de los hechos, la presidenta de México y el primer ministro de Canadá han emitido pronunciamientos oficiales para coordinar la asistencia consular y el seguimiento de las investigaciones. Mientras tanto, la zona arqueológica permanece cerrada al público para permitir que los peritos completen la recolección de evidencia necesaria que permita esclarecer las fallas de seguridad y el móvil del tirador.






























