18 de febrero de 2026 – Lima – EFE.
El Parlamento peruano ha designado este miércoles al legislador de izquierda José María Balcázar como el nuevo presidente interino de la nación. Esta decisión surge tras la reciente destitución de José Jerí, quien ocupó el cargo durante apenas cuatro meses antes de ser censurado por el Legislativo. La llegada de Balcázar ocurre en un momento crítico, a menos de sesenta días para que se lleven a cabo las próximas elecciones generales en el país andino.
Con 83 años de edad, el actual mandatario se convierte en la persona más longeva en dirigir el Estado peruano a lo largo de su historia republicana. Al ganar la presidencia del Congreso, Balcázar asume automáticamente la jefatura del país debido a la falta de autoridades elegidas por sufragio directo tras las salidas de gestiones anteriores. Su nombramiento marca el octavo cambio de mando en un periodo de casi diez años caracterizado por una profunda inestabilidad política.
La elección resultó inesperada ya que el abogado del partido Perú Libre no figuraba como el favorito inicial en la contienda parlamentaria. Se impuso sobre María del Carmen Alva gracias a una alianza estratégica entre sectores de izquierda y diversas agrupaciones de derecha que optaron por bloquear la candidatura de la representante de Acción Popular. En la ronda definitiva de votación, el nuevo mandatario consolidó su victoria con un respaldo de sesenta y cuatro votos frente a los cuarenta y seis de su principal contendiente.
El mandato de este nuevo gobernante tendrá un carácter transitorio con el objetivo principal de garantizar la sucesión de poder el próximo 28 de julio. Durante este periodo, Balcázar deberá administrar el Estado hasta que se entreguen las credenciales al ganador de los comicios presidenciales que se encuentran actualmente en curso. Uno de los temas más controversiales que rodean su llegada es su disposición pública a evaluar un posible indulto para el exmandatario Pedro Castillo.
A pesar de su extensa trayectoria profesional que incluye haber sido parte de la Corte Suprema, el presidente interino enfrenta diversos cuestionamientos por su pasado en el sistema judicial. Fue retirado de la magistratura años atrás debido a irregularidades relacionadas con la modificación de sentencias definitivas. Además, ha generado polémica a nivel social por posturas previas respecto a legislaciones familiares y un historial de declaraciones que han sido motivo de debate en la opinión pública nacional.
Por otro lado, la salida de su predecesor José Jerí dejó un ambiente de tensión en el hemiciclo tras revelarse encuentros no oficiales con inversores extranjeros y dudas sobre contrataciones en el palacio de gobierno. Aunque Jerí mantiene su puesto como congresista, decidió no participar en la sesión donde se eligió a su sucesor. Ahora el país queda bajo la dirección de un gobierno provisional que busca cerrar este ciclo político antes de la transición democrática definitiva a mediados de año.






























