8 de enero de 2026 – Washington – EFE.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció recientemente que su gobierno planea realizar incursiones terrestres directas contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico. Según sus propias palabras ofrecidas en una entrevista televisiva, estas agrupaciones criminales han tomado el control operativo de la nación mexicana, una situación que calificó como lamentable debido a la influencia que ejercen en dicho territorio.
Esta postura surge poco tiempo después de que las fuerzas de seguridad de Washington llevaran a cabo un operativo internacional destinado a detener a Nicolás Maduro. La intención de esa maniobra era trasladar al dirigente venezolano ante la justicia neoyorquina bajo acusaciones graves de narcoterrorismo, sentando un precedente sobre cómo Estados Unidos planea actuar contra figuras señaladas por actividades delictivas transnacionales.
El líder republicano enfatizó que los grupos delictivos son los verdaderos responsables de la inestabilidad en la región y de la crisis de salud pública en su propio país. Sostuvo que la actividad de estos grupos resulta en la pérdida de cientos de miles de vidas estadounidenses anualmente, lo que justifica a su juicio una respuesta bélica mucho más contundente y directa de la que se ha visto anteriormente.
Desde que retomó el poder, Trump ha mantenido la promesa de erradicar la entrada de sustancias ilícitas como el fentanilo mediante el uso de la fuerza militar. A pesar de haber ofrecido previamente la colaboración de sus tropas para intervenir en suelo extranjero, las autoridades mexicanas han rechazado constantemente estas iniciativas apelando a su derecho de autodeterminación y soberanía nacional.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una posición firme en favor de resolver los conflictos internos mediante estrategias pacíficas y sin intervención externa. Aunque el presidente de Estados Unidos ha expresado palabras positivas sobre su homóloga, también sugirió que ella enfrenta grandes dificultades debido al inmenso poder que han acumulado los carteles en los últimos años.
Finalmente, la administración de la Casa Blanca ha reiterado que el uso de su arsenal militar es una opción viable para proteger la integridad de sus fronteras. La percepción en Washington es que la seguridad nacional estadounidense se encuentra en riesgo constante, por lo que consideran imperativo que México tome medidas más estrictas o, de lo contrario, ellos mismos tomarán acciones para neutralizar la amenaza.
































