8 de mayo de 2026 – Ciudad de México – EFE.
Dos presuntos criminales perdieron la vida este viernes luego de enfrentarse a balazos con fuerzas federales en las cercanías de Culiacán, Sinaloa. El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, confirmó que el incidente ocurrió mientras los agentes realizaban trabajos de inteligencia en la región. Los uniformados repelieron la agresión armada iniciada por civiles que operaban en la zona noroeste del país.
El ataque se produjo en el marco de una investigación contra una célula delictiva responsable de recientes privaciones de la libertad. Según los reportes oficiales, las víctimas de estos secuestros habían sido liberadas días atrás gracias a las labores de rastreo. Aunque el secretario no especificó la ubicación exacta del rescate previo, aseguró que la situación fue controlada de inmediato tras el intercambio de disparos.
Al concluir el enfrentamiento, las autoridades reportaron la detención de un individuo y el fallecimiento de dos de los atacantes. En el lugar del operativo se aseguraron cinco armas largas, decenas de cargadores, una granada y equipo táctico. Además, se incautó una camioneta con distintivos vinculados a la facción criminal de la Mayiza, grupo liderado por el hijo de Ismael el Mayo Zambada.
Informes posteriores identificaron al detenido como Ricardo Carranza Carranza, presunto integrante de una red criminal ligada a los Mayos. Este arresto representa un golpe a las estructuras operativas que mantienen el control en diversas áreas de Sinaloa. El despliegue de seguridad se mantuvo activo durante varias horas para intentar localizar a otros involucrados en la emboscada contra el personal federal.
Sinaloa atraviesa una etapa de violencia crítica desde finales del año pasado debido a pugnas internas dentro del crimen organizado. Culiacán se mantiene como el epicentro de estos conflictos, registrando bloqueos, desapariciones y enfrentamientos constantes. Ante este escenario, el gobierno mexicano ha incrementado la presencia de efectivos para intentar pacificar el estado y proteger a la población civil de los ataques.
García Harfuch ha encabezado diversas reuniones en la entidad para supervisar la estrategia de seguridad y el debilitamiento de los grupos delictivos. Estos operativos federales forman parte de una campaña nacional para reducir la capacidad financiera y operativa de los carteles. Las investigaciones continúan abiertas para determinar el alcance total de las actividades de la célula desarticulada durante este último despliegue.





























