23 de enero de 2026 – Zamora (Venezuela) – EFE.
Desde el pasado 8 de enero, decenas de familias permanecen instaladas en las inmediaciones del centro penitenciario El Rodeo I a la espera de noticias sobre sus parientes. Esta vigilia ha alcanzado ya su decimosexta noche consecutiva tras los anuncios oficiales sobre posibles procesos de liberación en el país. Los allegados de los detenidos mantienen su presencia en el sitio como una forma de presión para lograr el retorno de quienes consideran prisioneros por motivos ideológicos.
Aurora Silva, pareja del dirigente Freddy Superlano, informó que el grupo está compuesto por cerca de noventa familias que no han abandonado el lugar en más de dos semanas. Ella denunció la carencia de datos precisos y la ausencia de un registro verificado sobre cuántas personas han sido realmente beneficiadas por estas medidas. Esta falta de claridad ha generado angustia entre quienes esperan ver a sus seres queridos fuera de las celdas después de tanto tiempo.
Diversas organizaciones no gubernamentales se han sumado al reclamo de transparencia absoluta y la publicación de un listado oficial que detalle las condiciones de cada excarcelación. Los familiares subrayan que las liberaciones deberían ser totales y sin restricciones legales, ya que muchos de los que han salido recientemente lo han hecho bajo medidas cautelares que limitan su libertad plena. Durante sus protestas pacíficas, han utilizado velas y han marcado los nombres de los presos en el pavimento como un acto simbólico de esperanza.
Otras agrupaciones de derechos humanos confirmaron que las actividades de oración y protesta no se limitan a un solo centro, sino que se han extendido a sedes de inteligencia y diversas prisiones en todo el territorio nacional. El compromiso manifestado por estos colectivos es permanecer en las puertas de las cárceles hasta que todos los detenidos sean entregados a sus hogares. La determinación de los parientes parece mantenerse firme a pesar de las inclemencias del tiempo y la incertidumbre política.
En el ámbito gubernamental, la vicepresidenta Delcy Rodríguez declaró que más de seiscientas personas han recuperado su libertad recientemente y propuso la intervención de organismos internacionales para validar estos procesos. Sin embargo, las cifras ofrecidas por el Estado contrastan significativamente con los datos manejados por organizaciones civiles y sectores de la oposición. Mientras el gobierno reporta cientos de liberados, los registros independientes apenas contabilizan una fracción de esa cantidad desde que se iniciaron los anuncios.
La discrepancia en los números resalta la tensión existente sobre la situación de los detenidos en el sistema carcelario venezolano. Instituciones especializadas estiman que todavía cientos de individuos permanecen tras las rejas por causas políticas, aunque la postura oficial del sistema judicial sostiene que estas detenciones responden estrictamente a la comisión de delitos comunes. El conflicto entre las versiones oficiales y los testimonios de las familias sigue marcando el desarrollo de estas jornadas de espera en las calles.































