23 de marzo de 2026 – San José – EFE.
Las autoridades de Costa Rica y Estados Unidos formalizaron un nuevo acuerdo de cooperacion migratoria mediante la firma de un memorando de entendimiento. Este convenio de caracter no vinculante establece un marco de colaboracion para la gestion de flujos migratorios en la region. Segun lo pactado, el gobierno estadounidense tiene la facultad de proponer el traslado de ciudadanos extranjeros hacia suelo costarricense, manteniendo Costa Rica la potestad absoluta de aceptar o rechazar cada solicitud de manera individual y autonoma.
El presidente Rodrigo Chaves oficializo este protocolo de colaboracion durante un encuentro con Kristi Noem, enviada especial del Escudo de las Americas. El mandatario costarricense enfatizo que esta alianza refuerza el papel del pais como un socio estrategico de Washington en temas de seguridad y movilidad humana en el hemisferio. Chaves aclaro que el convenio es voluntario y permite filtrar nacionalidades especificas o casos particulares, asegurando que cualquier accion se realizara bajo el estricto cumplimiento de los derechos humanos nacionales.
Una vez que las personas extranjeras lleguen a territorio costarricense, seran gestionadas bajo el marco legal y la legislacion migratoria local. El acuerdo contempla la asignacion de una condicion juridica temporal mientras se resuelve la situacion definitiva de cada individuo. El Gobierno de Costa Rica subrayo que este proceso garantiza la proteccion internacional y el principio de no devolucion, evitando que los migrantes sean retornados a naciones donde su integridad fisica o libertad corran peligro real.
Por su parte, la delegacion estadounidense expreso su satisfaccion por la disposicion del gobierno costarricense para trabajar de forma conjunta en la regulacion de la migracion irregular. Kristi Noem resalto la importancia de contar con aliados que faciliten procesos ordenados para aquellas personas que se encuentran en situacion irregular en Estados Unidos. La funcionaria destaco que esta sinergia busca optimizar los mecanismos de retorno y gestion de migrantes en un contexto de respeto a las soberanias de cada nacion involucrada.
En terminos operativos, se estima que el flujo de personas trasladadas podria alcanzar un promedio de veinticinco individuos por semana, aunque este numero es flexible y depende exclusivamente de las capacidades y decisiones de las autoridades de San Jose. La reunion para definir estos detalles se llevo a cabo de forma privada y conto con la presencia de figuras politicas clave, incluyendo a la presidenta electa Laura Fernandez, lo que sugiere una continuidad en la politica exterior y migratoria del pais centroamericano.
Para asegurar que la implementacion de este plan no afecte las finanzas publicas costarricenses, Estados Unidos se encargara de gestionar el soporte financiero requerido para la operacion. Asimismo, organizaciones internacionales como la Organizacion Internacional para las Migraciones brindaran el apoyo logistico necesario, incluyendo servicios basicos como alimentacion y alojamiento. Este esquema garantiza que la atencion de los migrantes no represente un costo directo para el presupuesto estatal ni para los contribuyentes de Costa Rica.






























