16 de enero de 2026 – Deportes – EFE.
La calidad distintiva de un futbolista galardonado con el Balón de Oro se hizo presente en el Parque de los Príncipes gracias a la destacada actuación de Ousmane Dembélé. El atacante francés, reconocido recientemente como el mejor del mundo, fue la figura central en la victoria del París Saint Germain frente al Lille. Con su aporte ofensivo, el equipo dirigido por Luis Enrique Martínez logró imponerse con claridad, recuperando temporalmente la posición más alta de la clasificación liguera tras un bache en la competición de copa.
El triunfo parisino se cimentó sobre un doblete de Dembélé, quien permitió que el conjunto local recuperara la calma y la efectividad frente al arco. Estos dos goles fueron fundamentales para dejar atrás la reciente eliminación en el torneo de copa y devolver al club a su lugar habitual en la tabla. Aunque el liderato actual depende de lo que suceda en otros encuentros de la jornada, la actuación del exjugador azulgrana sirvió para reafirmar la jerarquía del campeón vigente ante un rival que llegaba en una posición competitiva.
El momento culminante del encuentro llegó tras cumplirse la hora de juego, cuando el delantero recibió un pase en las inmediaciones del área. Con una exhibición de técnica y frialdad, el atacante logró sortear a sus marcadores para quedar en una posición de remate privilegiada. Ante la salida del guardameta y la presión de la defensa, definió con una vaselina precisa que terminó en el fondo de la red, una acción que por su dificultad técnica está reservada para muy pocos futbolistas en la actualidad.
Antes de esta genialidad individual, el desarrollo del partido no estaba del todo definido, ya que el Lille mostró una cara muy competitiva al inicio del compromiso. El equipo visitante estuvo cerca de abrir el marcador mediante un potente disparo de Olivier Giroud que impactó en el poste y otras aproximaciones peligrosas que exigieron la intervención del portero local. Sin embargo, la falta de contundencia de los visitantes permitió que el cuadro de la capital mantuviera el control emocional del juego hasta que apareció su figura principal.
Dembélé ya había adelantado a su equipo poco antes de que finalizara la primera mitad, aprovechando una recuperación de balón en una zona comprometida para el rival. Con un disparo raso y colocado, venció la resistencia del arquero visitante para establecer la ventaja inicial que dio tranquilidad a los suyos. Tras el descanso, el Lille intentó reaccionar mediante modificaciones tácticas y cambios de jugadores, pero la estrategia de posesión larga del París Saint Germain terminó por agotar las energías y las esperanzas de remontada del conjunto forastero.
En los instantes finales, el equipo de Luis Enrique aprovechó un fallo en la salida defensiva del Lille para cerrar la cuenta con una tercera anotación por obra de Bradley Barcola. Con el partido resuelto, el entrenador optó por realizar rotaciones pensando en sus próximos compromisos internacionales en territorio portugués. El resultado final no solo asegura puntos importantes en la lucha por el título doméstico, sino que refuerza la confianza de una plantilla que vuelve a exhibir su mejor versión de la mano de sus estrellas.































