20 de mayo de 2026 – Inmigración – Agencias.
El estado de Minnesota inició acciones legales contundentes ante los polémicos procedimientos de la agencia de control migratorio en su territorio. La justicia local emitió una acusación formal contra un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas por un tiroteo ocurrido a principios de este año en la localidad de Minneapolis. El polémico incidente se desarrolló en el contexto de una masiva campaña de detenciones coordinada por el gobierno federal en diversas áreas urbanas de la región.
La Fiscalía del Condado de Hennepin presentó múltiples cargos criminales que incluyen agresión con arma mortal y reporte falso de un delito contra el funcionario implicado. La víctima civil del suceso fue identificada como un ciudadano de nacionalidad venezolana que recibió un impacto de bala en una de sus extremidades inferiores. Las autoridades judiciales estatales remarcaron que el cargo federal del acusado no le otorga inmunidad frente a la legislación penal vigente en el territorio de Minnesota.
Los reportes de la investigación detallan que el oficial abrió fuego a través del acceso principal de una residencia familiar después de un altercado verbal con dos extranjeros. El proyectil no solo hirió al ciudadano sudamericano, sino que también perforó los muros de una habitación contigua donde se encontraban varios menores de edad. Los peritajes técnicos determinaron que el empleado público no se encontraba bajo una situación de peligro real ni inminente al momento de accionar su armamento.
La evidencia recopilada mediante sistemas de videovigilancia contradijo de forma directa la declaración inicial de los oficiales de control de aduanas, quienes alegaron haber sufrido una agresión física con objetos contundentes. Las grabaciones demostraron que los civiles se replegaron hacia el interior del inmueble antes de que se registrara la detonación exterior. Minutos después del disparo, las fuerzas federales utilizaron agentes químicos para ingresar al domicilio y proceder con el arresto de los adultos presentes, demorando la atención médica del herido.
Aunque en primera instancia las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional catalogaron el altercado como un atentado contra sus oficiales, el Departamento de Justicia desestimó los cargos iniciales contra los venezolanos tras analizar las pruebas audiovisuales. La dependencia federal admitió posteriormente que varios de sus elementos rindieron testimonios falsos bajo juramento, lo que derivó en la suspensión administrativa de los involucrados mientras continúan las indagatorias por perjurio.
Este suceso generó masivas manifestaciones de rechazo popular en Minneapolis, donde los habitantes denunciaron públicamente el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las brigadas migratorias. El descontento de la comunidad civil provocó disturbios urbanos y daños materiales a unidades policiales en las jornadas posteriores al tiroteo. El despliegue gubernamental contra la migración irregular mantiene un clima de alta tensión social en toda el área metropolitana.
El indiciado se convierte en el segundo funcionario del Servicio de Inmigración que afronta un proceso judicial penal en este estado por conductas delictivas recientes. La fiscalía del condado confirmó que se encuentra analizando decenas de reportes adicionales sobre presuntos abusos cometidos por agentes federales durante los operativos comunitarios. Las autoridades locales insistieron en que las protecciones legales de los empleados federales tienen límites claros cuando se vulnera la seguridad ciudadana.



























