3 de marzo de 2026 – Chicago (EE.UU.) – EFE.
El Chicago Fire ha marcado un hito en la historia de la MLS al comenzar oficialmente las obras de su nuevo estadio en el corazón de la Ciudad del Viento. Este ambicioso proyecto cuenta con una inversión privada de 750 millones de dólares, lo que demuestra el compromiso del club con su crecimiento deportivo y financiero. La ubicación elegida para esta infraestructura es un terreno estratégico que promete transformar la experiencia de los aficionados en el centro urbano.
Durante la ceremonia de inicio de las obras, el propietario del equipo, Joe Mansueto, destacó la importancia de este desarrollo para la comunidad local. La adquisición del terreno conocido como el 78 representa una de las operaciones inmobiliarias más importantes de la región, realizada íntegramente con capital privado. El mandatario del club subrayó que este día es histórico tanto para la institución deportiva como para la ciudad que consideran su hogar permanente.
La visión de la directiva es proporcionar a Chicago una instalación de clase mundial que esté a la altura de las mejores sedes deportivas del planeta. Con esta inversión masiva, el Chicago Fire busca no solo mejorar su rendimiento en la liga estadounidense, sino también ofrecer un espacio moderno y accesible para todos sus seguidores. El proyecto se percibe como una apuesta a largo plazo por el desarrollo económico y cultural del área metropolitana.
El diseño del recinto ha sido encargado a la prestigiosa firma de arquitectura Gensler, garantizando una estética vanguardista y funcional. El nuevo estadio de fútbol tendrá una capacidad para 22,000 espectadores y contará con una superficie de césped natural de última generación. Entre sus características principales destacan una grada diseñada específicamente para los grupos de animación y diversas zonas de hospitalidad exclusivas para mejorar la experiencia del usuario.
Se prevé que la nueva casa del conjunto de la MLS abra sus puertas de forma oficial en el año 2028. Este acontecimiento es especialmente relevante ya que se trata de la primera construcción de un estadio de gran escala en Chicago en más de tres décadas. La finalización de las obras marcará el inicio de una nueva era para el fútbol profesional en la ciudad, consolidando la presencia de la franquicia en el mercado deportivo nacional.
La infraestructura no solo servirá para los partidos de fútbol, sino que se integrará en el tejido urbano como un centro de entretenimiento de referencia. Los aficionados del Chicago Fire podrán disfrutar de instalaciones de nivel premium en una ubicación privilegiada que facilitará el acceso mediante transporte público y servicios locales. Con este paso, el club se prepara para competir en igualdad de condiciones con las infraestructuras más modernas de la Major League Soccer.
































