7 de enero de 2026 – Mineápolis/Washington – EFE.
Una multitud se congregó este miércoles en la vía pública de Mineápolis donde Renee Nicole Good perdió la vida a causa de los disparos de un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. El trágico incidente ha provocado una ola de indignación ciudadana y un creciente cuestionamiento hacia las tácticas empleadas por las fuerzas federales en áreas urbanas.
Cerca de cuatro mil personas acudieron al sitio exacto donde el vehículo de la víctima terminó tras el tiroteo ocurrido durante una intervención de la agencia migratoria. La escena ha servido como epicentro para un intenso debate nacional sobre los límites del uso de la fuerza y la legitimidad de este tipo de operativos en las comunidades locales.
Los asistentes transformaron el lugar del suceso en un espacio de conmemoración mediante la colocación de flores, cirios y diversos objetos en memoria de la mujer de treinta y siete años. Además de los gestos de duelo, los manifestantes portaron pancartas exigiendo el cese de las actividades de dicho organismo federal en la zona, reflejando el malestar de los residentes.
Durante el encuentro se escucharon consignas que exigían la salida definitiva de la institución migratoria del estado, respaldando la postura del alcalde Jacob Frey. El mandatario local rechazó las explicaciones del gobierno central sobre el incidente, calificando como inaceptables las versiones que justificaban el ataque como un acto de protección personal por parte del agente.
La movilización no se limitó a la ciudad donde ocurrieron los hechos, ya que en Nueva York también se registró una protesta frente a las oficinas de la entidad federal. Estos actos forman parte de una respuesta social más amplia ante el incremento de incidentes fatales relacionados con la vigilancia migratoria bajo la actual gestión presidencial en el país.
Los registros actuales indican que varias personas han muerto en circunstancias similares durante el último año, principalmente en intervenciones de tráfico. Mientras tanto, desde la Casa Blanca se emitieron comentarios que señalaban a la víctima como responsable del desenlace, argumentando una falta de cooperación con las autoridades en el momento del enfrentamiento.
































