23 de febrero de 2026 – Ciudad de México – EFE.
Un violento asalto contra el centro penitenciario de Ixtapa ubicado en Puerto Vallarta ha generado una grave crisis de seguridad en el estado de Jalisco tras confirmarse la evasión de veintitrés internos. Las autoridades estatales informaron que el ataque perpetrado por un grupo armado no solo facilitó la huida de los reclusos sino que también resultó en la muerte de un custodio que se encontraba cumpliendo sus funciones. Este incidente ha puesto en alerta máxima a las corporaciones policiales de la región debido a la peligrosidad de los sujetos que escaparon de las instalaciones.
La irrupción violenta en la prisión ocurrió durante la jornada del domingo en un contexto de alta inestabilidad social derivado de los operativos militares realizados contra el Cártel Jalisco Nueva Generación. Estos enfrentamientos se intensificaron luego de que se confirmara el fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, principal líder de dicha organización criminal. La coincidencia temporal entre la muerte del cabecilla y el asalto al penal sugiere una respuesta coordinada por parte de los grupos delictivos que operan en la zona occidente del país.
Según las declaraciones proporcionadas por el secretario de Seguridad de Jalisco, el asalto fue ejecutado desde el exterior del recinto carcelario utilizando tácticas de choque directo. Los atacantes emplearon armas de fuego y un vehículo de gran tamaño para derribar uno de los portones principales, creando así una vía de escape inmediata para los prisioneros. Tras el pase de lista reglamentario, se corroboró la ausencia de las veintitrés personas privadas de la libertad, lo que motivó la activación de protocolos de búsqueda en estados vecinos para lograr su pronta recaptura.
El panorama en el estado se ha visto agravado por una serie de bloqueos viales y agresiones en distintos puntos estratégicos, acciones que el Gobierno federal vincula directamente con la estructura delictiva afectada por la pérdida de su líder. Estos eventos han generado un clima de incertidumbre en la población civil mientras las fuerzas armadas intentan restablecer el orden público. La seguridad en los perímetros de otros centros penitenciarios de la entidad ha sido reforzada para prevenir intentos de motines o ataques similares en el corto plazo.
A pesar de la magnitud de la fuga, hasta este momento no se han dado a conocer los nombres o perfiles específicos de los delincuentes que lograron evadir la justicia. Las autoridades de procuración de justicia se han limitado a señalar que se están integrando las carpetas de investigación correspondientes y que la prioridad absoluta es la localización de los evadidos. Se han desplegado operativos terrestres y aéreos en las carreteras principales de Jalisco y las entidades federativas colindantes como parte de la estrategia de contención.
El balance oficial reporta que la situación dentro de la cárcel de Ixtapa ha sido retomada por las fuerzas estatales, aunque las investigaciones internas continúan para deslindar responsabilidades. Este suceso representa uno de los desafíos más críticos para la administración actual en materia de seguridad ciudadana y control de centros de reinserción social. Mientras se mantiene la búsqueda de los responsables del homicidio del guardia y de los reos prófugos, la vigilancia militar permanece activa en las zonas de mayor conflicto para mitigar futuras reacciones del crimen organizado.
































